Hay veces en las que me ilusiono fácil, con suposiciones falsas que inventa mi cabeza. Soy de aquellas personas que se enamoran rápido, sin frenos y que lo da todo. El amor siempre me pareció como una entrega de todo lo que es uno mismo. Una entrega de miedos, ideales, sueños y secretos; sin necesidad de llevar puesta una máscara que esconda quien es en realidad cada uno.
Pero, desgraciadamente, no todas las personas del mundo tienen el mismo pensamiento que yo. Hay algunas que lo único que hacen, es dar falsas ilusiones en cuanto a lo que sienten. Otras, no se dejan amar, pero aman con todas sus fuerzas... En silencio.
Existen también, aquellas que son infieles, que no les importa que puede llegar a sentir el otro, que solo producen daño. Ni hablar de las personas tóxicas, que pareciera que no quieren que su pareja se relacione con personas "X".
Hay veces en las que no nos damos cuenta de que uno mismo se rompe el corazón haciéndose falsas ilusiones, con la persona equivocada.
Agustina.
jueves, 29 de agosto de 2019
martes, 6 de agosto de 2019
Collage
Aquel día que nos conocimos, ninguno de los dos sabía que el otro estaba roto. Pero sí sabíamos lo rotos que nos encontrábamos. Con el tiempo fuimos descubriendo que, no solo el otro nos entendía, sino que había pasado por una situación similar. Por lo tanto, dimos por sentado, o por lo menos yo, que el otro estaba "incompleto".
Faltaban un par de piezas en cada quién. Amor propio por aquí, seguridad en sí mismo por allá. Éramos dos cuerpos diferentes, pero terriblemente incompletos, eso nos igualaba. Día a día tratabamos de arreglar al otro, o completarlo. Resultaba imposible, siempre había algo que no quedaba bien. A alguno le faltaba o sobraba algo, no lograbamos distribuir las cosas equitativamente.
Rotos, como estábamos, nos amamos de igual manera. Empezamos a complementarnos. Y ahí fue cuando tuve la idea. Te propuse encajar todas tus piezas con las mías, desordenadas; no entendías para qué, pero lo hiciste. Acomodamos todo juntos, como mejor nos parecía. Habíamos creado juntos, el collage más hermoso que ví en mi vida, que aún sigue vigente.
De piezas rotas, sin mucha belleza, logramos construir una obra de arte. Porque a veces es necesario juntar todo de ambos, para crear algo mejor.
Agustina.
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