Siempre sentí que apareciste al azar. Yo no te buscaba. Vos no me buscabas. Simplemente coincidimos. Lo extraño de toda esta situación, es que no siento dolor. No me dolió que te desviaras. O por lo menos hasta ahora no lo sentí. Algo que no te voy a negar, es que extraño algunas cosas que solíamos tener. Como los cafés de todas las mañanas, acompañados con una cara de dormido y un beso en el cachete. También extraño tu esencia, siempre estabas dispuesto a hacer pavadas que me hicieran reír. Tu compañía me llenaba el corazón, el cual ahora se siente un poco vacío.
Solía decirte que no iba a amar a nadie como te amé. Todavía tengo dudas de encontrar a alguien como vos. Eras único. Sos único. No creo volver a confiar así. Tenías algo que me hacía sentir segura. Algo que me garantizaba que no me ibas a juzgar. Así que te conté todo, sin filtros. Conociste todas mis facetas, y las amaste a todas por igual. Dudo que alguien más lo haga.
Sé que no debería, pero si no vamos a volver a coincidir, voy a pasar el resto de mi vida buscando a alguien como vos. No vas a ser vos, no va a ser el original. Pero voy a buscar a quien que me ame y aprecie como lo hiciste, porque es de lo que me enamoré. Y después de vos, me quiero volver a enamorar... Si es posible. Y ojalá que la vida nos reencuentre. No me va a importar el tiempo que haya pasado, te voy a elegir a vos.
Agustina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario