Las penas se desvanecen por un segundo, y la alegría es lo único que abunda en mí. Cierra un ciclo. Empieza otro. Nuevas oportunidades surgen. Otras terminan. Un nuevo año emerge y todos nos hacemos falsas promesas, falsos propósitos. ¿Por qué esperar a un nuevo año para cambiar actitudes o estilo de vida? Cómo si el hecho de un inicio significara coincidir con otro inicio. Deberíamos cambiar cuando realmente lo sentimos. No cuando comienza otro año.
Los cambios deben darse cuando estemos listos. Sin prisas. Sin nadie ni nada que nos corra.
Agustina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario