Un par de veces la sonrisa se convierte en lágrimas. Pero nunca es algo grave. Solo es una pequeña angustia que desaparece en pocos segundos. Últimamente esa es mi conexión con los que quiero. Las fotos, los vídeos, la música y el extrañar. Sobre todo el extrañar. La peor parte, es que yo no fui quien eligió alejarse. Ninguno lo hizo. Nos distanciamos porque nos queremos sanos, en tiempos de enfermedad. Y eso... Eso también es amistad.
Agustina.
No hay comentarios:
Publicar un comentario